viernes, 5 de septiembre de 2014

7 pasos para empezar a hacer su genealogía en Chile

Por Gonzalo A. Luengo O.

7 pasos para empezar a hacer su genealogía en Chile:

1.


Ocupe un árbol genealógico en pedigree como éste para ordenarse:



Tenga para cada persona datos y documentos de nacimiento, matrimonio y defunción, como mínimo, agregando datos de sus trabajos, cosas personales como poemas que hacía o cualquier cosa de su vida, para recordar.

2.
Vea hasta dónde llegó: ¿no sabe nada de sus abuelos? ¿No tiene ningún papel de matrimonio de sus bisabuelos? ¿No tiene idea del nombre de sus 16 tatarabuelos(1)? Entonces debe dar EL PASO MÁS IMPORTANTE:

Vaya al Registro Civil, a cualquier oficina, y encargue fotocopias de partida de nacimiento, matrimonio y defunción de nuestros antepasados.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) cuenta con acceso libre a estos datos del Registro Civil desde 1903 (aproximadamente, esto varía por lugar) hacia atrás en el caso de Chile en internet (Haga aquí a ver este gran recurso). Si su antepasado vivió posteriormente a 1903 y usted no sabe mucho de él, debe ir al Registro Civil a seguir la línea.

No ir al Registro Civil, significa que usted no avanzará en su genealogía.

Por ejemplo: Usted sabe que el papá de su papá se llamaba Juan Francisco Retamal Órdenes y nada más. No sabe el nombre de los papás de él tampoco. Pero sí sabe que el padre de usted nació en El Carmen en 1945: en el Registro Civil diga el nombre de su padre y que nació en 1945, pidiendo fotocopia de la partida de nacimiento. Esto cuesta 1970 pesos. En unas dos o tres semanas tendrá la partida y verá si los papás de su papá estaban casados (cuando diga que su papá es «hijo legítimo» o la madre salga con el apellido del marido luego del ella antepuesto de un «de», como «de Retamal»). Si estaban casados, encargue entonces, ahí mismo en el Registro Civil, la fotocopia de partida de matrimonio de los padres de su papá, diciendo simplemente que desea la fotocopia del matrimonio de ambas personas, casadas en El Carmen antes de 1945 (suponiendo que se casaron en el mismo lugar donde nació el hijo). Al recibir la fotocopia del matrimonio, verá que aparecerán los nombres de los papás de los papás de su papá, junto a datos de sus residencias. ¿Qué hacer entonces? ¡Encargar que busquen en esos lugares los matrimonios de sus bisabuelos!

3.
Vaya a un Centro de Historia Familiar

Vaya con todos esos papeles para analizarlos junto a un consultor que lo oriente. Cada familia es única porque las familias son diversas, no todos nuestros antepasados estaban casados, por ejemplo, no todos tenían a ambos padres, etcétera.


4.
No se detenga cuando vea que es imposible dar con el nombre de un padre que no reconoció a uno de nuestros antepasados. Con el tiempo y los nuevos recursos que la iglesia y la industria genealógica aportan, tiene esperanza de descubrir más.

Acepte que, por ahora, será difícil hallar el nombre de los padres de alguien que no fue reconocido por ellos.

No se detenga ni se quede dando vueltas investigando a hermanos de sus papás y sus abuelos o a sus primos, basta con anotarlos y profundizar en aquello más adelante o cuando alguno de ellos sepa más de la historia familiar. Si usted es mormón, sepa que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de Los Últimos días no permite hacer ordenanzas a familiares sin permiso de hijos o familiares más cercanos que uno mismo. Esto implica explicar de la mejor forma a familiares que no son miembros, la doctrina de la iglesia e invitarlos a entender y darnos permiso para hacer las ordenanzas por sus padres e hijos. Esto no es un proceso rápido ni fácil. Considere que la iglesia permite hacer ordenanzas a familiares directos o a personas muertas hace 100 años atrás o más.

5.
No crea que su familia tiene escudo o que tiene parientes famosos, los escudos y su uso los autorizan entidades con fuerza legal para hacerlo y las familias que gozan de ese privilegio, lo saben desde siempre. Comprar un cuadro o un llavero con el escudo y la historia de un apellido, es lo mismo que comprar un título universitario falso. En internet abundan los sitios que dicen los orígenes de familias y apellidos, que si bien pueden ser ciertos, no corresponderá a nuestra propia familia hasta probar la genealogía. Lo mismo con parientes famosos: tener un apellido igual al de otro no significa que se sea pariente consanguíneo de un famoso hasta que usted lo pruebe haciendo la genealogía de esa persona y viendo si coincide con la suya en antepasados específicos. No se conforme ni murmure: trabaje y descubra la verdad, que muchas veces es más fuerte que tener un escudo o alguien famoso de pariente lejano.

6.
No pierda tiempo haciendo genealogía «al azar», anotando sin mayor razón en un cuaderno cualquier persona con tal o cual apellido de cualquier parte. Hágalo consciente de que debe trabajar para que esa gente pueda unirse realmente a su genealogía alguna vez. Cuando no tenga nada que hacer, apoye la obra de la iglesia en las iniciativas que promueve: el mejor aporte en estos días es participar de la indexación: analizar partidas escritas a mano y traspasarlas a internet.

7.
Hacer su genealogía requiere de tiempo y nunca se termina. Decir algo como «mi tía ya hizo la genealogía de la familia» o «nosotros ya tenemos nuestra genealogía lista» es engañarse: cada día, la industria genealógica pone a disposición nuevos datos y recursos que deberíamos aprovechar para acrecentar nuestro conocimiento sobre la familia eterna y llegar a nuevas ramas de nuestro árbol. Si usted es mormón, no espere un viaje al templo para empezar o retomar su trabajo genealógico. Prepare sus ordenanzas con tiempo.



Gonzalo A. Luengo O.

Si desea contactarme para resolver dudas o aportar información, puede escribirme a gonzaloanet@yahoo.es.


If you have any doubt or want to send me more information, you can write me to gonzaloanet@yahoo.es.