miércoles, 20 de julio de 2016

Conseguir datos de antepasados inmigrantes en Chile: fin del misterio

Por Gonzalo A. Luengo O.

Desde que empecé a trabajar en genealogía por el año 2004 que quería saber cómo conseguir datos del barco en que uno de mis tatarabuelos se vino a Chile, saber algo más de él y su vida. Siempre pregunté y nadie me dio una respuesta excepto este año, 2016, en que doña Ana Calero, una de las tantas usuarias que está en un grupo de Facebook de genealogía, me ayudó a orientarme diciéndome que en el Archivo Nacional existían datos y listas. Realmente no entendía nada. Pero ayer, debido a un encargo que me pidieron, encontré un recurso magnífico. Creo que no muchos saben de esto y los que han sabido, no lo ahn dicho tal vez por no tener con quien compartirlo. Yo se los comparto acá y ahora, tratando de ser lo más objetivo y concreto:

¿Cómo obtener antecedentes de tu antepasado inmigrante que llegó a Chile?

1. Estos pasos son para ver el expediente de nacionalización de una persona llegada desde 1870 (ahí parte el archivo). Si tu antepasado NO pidió la nacionalización, no estará acá, eso con total seguridad.

2. Hay que necesariamente ir presencialmente al Archivo Nacional de la Administración (ARNAD), ubicado en Santiago, en Matucana 151. Hay que acercarse a una ventanilla a pedir un formulario para revisar antecedentes. Pregunte dónde pedir el formulario. Hay que mostrar cédula de identidad.

3. Con el formulario en mano, ir a la sala de investigadores. Ahí mostrar el formulario y pedir expresamente que le busquen en un listado que tienen en una planilla electrónica exclusiva de ahí, el nombre de la persona. Búsquenla con distintas variables. Entonces, si se encuentra que pidió nacionalización, pueden anotar en el formulario el número del decreto, año y llamarán a alguien que vaya a buscar el volumen (o sea, el conjunto encuadernado o archivado de papeles) donde está todo. Miren, este me llegó a mí:



4. Usted debe ir buscando, antecedente tras antecedente, hasta llegar al número del decreto del Ministerio de Interior y ahí tendrá el expediente entero. ¡Y disfrute! Ahí pueden encontrar fotografías, pasaportes completos, antecedentes varios y hasta especificaciones de cómo llegaron los antepasados. Algo importante era que el inmigrante declarar cómo se ganaba la vida: ahí aparecen también sus participaciones en negocios o empresas.

Espero que esto les sirva, acá les dejo muestras de todo lo que se puede ver, ¡es muy fácil! ¡Atrévanse a ir! (Hagan clic en las imágenes para verlas en tamaño original):







Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 10 de junio de 2016

La verdad de los microfilmes mormones y la genealogía

Por Gonzalo A. Luengo O.

Fotografía de University of Michigan's Library, tomada de https://www.flickr.com/photos/mlibrary/2239954899/in/photostream.

Cuando alguien desea averiguar más de su árbol genealógico, casi siempre termina sabiendo que la iglesia mormona es algo clave, a través de FamilySearch, su división encargada al respecto. Acá diremos unas cuantas cosas sobre cuál es la importancia de esta iglesia para la investigación genealógica, cómo, por qué y para qué.

1. Los microfilmes y su origen

Un microfilme es una de varias formas en que se pueden imprimir fotografías. Antes de las cámaras digitales, habían unas con rollos que imprimíamos en papel fotográfico. Pero también había quienes tenían diapositivas. Y así, muchos productos para imprimir cada toma. Y las bibliotecas, al tomar fotografías página por página (como fotocopias) a los libros, diarios, revistas, etc., los imprimían en rollos de microfilmes. 'Micro', es decir pequeño: no es lo mismo tener un estante lleno de 100 libros que tener 500 rollos de microfilme que contienen más de 700 libros ocupando el mismo espacio que los 100 libros. Una cosa de espacio, por un lado. Y de conservación, por otro: dura más una película que el papel. En fin, tengamos eso claro antes que nada. Y los mormones recorrieron el mundo con fotógrafos profesionales que tomaron (y siguen tomando) fotos de libros. Pero no de cualquier libro: libros con información vital para construir un árbol genealógico, es decir: libros de registros civiles que contienen nacimientos, matrimonios, defunciones, o parroquiales, con bautismos, matrimonios, sepultaciones, como también algunos registros notariales o censos. Fotografiaron libros de casi cualquier gran ciudad o pequeño pueblo del mundo. Las fotografías se revelaron en microfilmes y están ordenadas por lugar en un extenso catálogo que se puede ver en http://familysearch.org/catalog/search. Muchas de las fotos finalmente se digitalizaron y se pueden ver sin ningún tipo de inscripción y completamente gratis a través de esa misma dirección, ¿cómo? Sépanlo en el video que pueden ver en esta dirección donde entrego los detalles: http://www.youtube.com/watch?v=J_pPpyC4FIs.

Microfilme. Fotografía de Ianare, tomada de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Positive_roll_film.jpg. Bajo licencia CC-BY-SA 2.5.

En cada parte del mundo fue distinta esta toma de fotografías. En el caso de Chile puedo decir algo con seguridad: las fotografías de los libros parroquiales fueron tomadas parroquia por parroquia (lo mismo que ocurrió en otros países). Todo bajo los acuerdos entre FamilySearch y los autores de los archivos. Las fotografías del Registro Civil fueron tomadas en Santiago, a los 'Registro B', que son las copias gemelas de los registros 'A'. Breve explicación de esto: el Registro Civil en Chile, cuando por ejemplo inscribe un nacimiento, lo hace en una partida, pero a la vez tiene otra partida más, gemela de anterior. Una se queda en el lugar del nacimiento y la otra se va a un fondo general en Santiago. La primera se llama 'Registro A' y la otra 'Registro B'. En vez de viajar por cada oficina a lo largo de Chile, el fotógrafo solo estuvo en Santiago fotografiando. Si desea saber más de los registro A y B, vaya a la siguiente dirección: http://www.slideshare.net/gonzaloluengo/algunos-tipos-documentos-s-r-c-e-i.

2. Los microfilmes y algunos detalles

Para entender cómo ver los microfilmes, hay que saber estas cosas básicas:

a. El fotógrafo tomaba un libro y hacía una foto de la tapa. Luego lo abría y tomaba la foto de la primera página. Daba vuelta la hoja y hacía otra foto más. Y así hasta que el libro acabara. Al comienzo y al final de cada libro le tomaba una foto a un letrero indicando los datos del libro que iba a fotografiar, así como de códigos del rollo de película donde estaba fotografiando.

b. A veces uno se encuentra con que hay fotografías que aparecen dos veces seguidas, ¡repetidas! ¿Por qué pasa esto? Porque el fotógrafo ocupaba auto-disparo, es decir, él o ella no apretaba el botón de la cámara cada vez que quería tomar la foto. No. Daba vuelta la página y la cámara automáticamente tomaba la foto. Y en ocasiones, ¡fotografiaba sus propias manos por no haber alcanzado a dar vuelta la página a tiempo! Por esa razón a veces salen repetidas: no alcanzó a dar vuelta la hoja. Acá una foto del Archivo de Ciudad Real de la Iglesia Católica, encontrada por el famoso genealogista español Fernando Hidalgo Lerdo de Tejada, en que se ven las manos del fotógrafo y el destornillador que ocupaba para afirmar las hojas:


c. No solo hay libros de registros civiles, parroquiales o de censos microfilmados, ¡hay libros de toda clase! En el catálogo de FamilySearch antes dicho se pueden encontrar revistas de genealogía, libros de títulos nobiliarios y mapas. Mucho está microfilmado.

3. El motor de búsqueda de FamilySearch, es decir, cuando uno busca algo en http://www.familysearch.org es SOLAMENTE UN ÍNDICE. Cuando tú ves el índice de un libro, ¿te quedas solo con eso o vas a ver el contenido? FamilySearch es un enorme índice electrónico. Cuando usted ve un resultado como este a continuación, ¡no se quede sólo con eso! Fíjese que aparece el detalle del microfilme que contiene esa información originalmente y vea entonces la fotografía del original, ¡vea el contenido!

Esto que ve acá es un mero RESUMEN de lo que realmente importa: el registro original de donde salió.

En este sentido, debe saber que no solo a través de la Indexación han llegado muchos datos a este gran índice electrónico. También a través, hace años, de los programas de extracción de datos. Es por eso que hay veces en que podemos ver fotografías de los contenidos originales y en otras ocasiones no: algunos han sido indexados con fotos y otros no.

4. «¡Está mal escrito el nombre de mi antepasado!», exclaman las personas que ven las fichas de resumen de FamilySearch o el resultado de una búsqueda. Y dicen que eso está mal y se quejan. CÁLMENSE: lo repito... eso es solamente un índice. Y es muy valioso, pero no se puede quedar con eso. Las búsquedas automáticas que usted pueda hacer en FamilySearch son solamente el primer paso para encontrar documentos originales y es sobre ellos que debemos trabajar. Los resultados pueden tener errores cometidos por los miles de voluntarios que sin descanso trabajan para que todo ese mar de información escrita muchas veces a mano, salga a la luz: no podemos dejar de valorizar ese tremendo trabajo que hace que hallemos fácilmente cosas que nunca habríamos imaginado. Pero es eso: una pequeña gran ayuda. Muchos voluntarios transfieren a la base de datos electrónica documentos con apellidos que ellos no conocen y no pueden entender la letra... ése es uno de los problemas que puede haber. Por eso: hay que saber buscar también: buscar solo por nombres, delimitar búsquedas, etc.



Aquí dos imágenes de uno de los muchos eventos en que en la ciudad de Chillán, Chile, se hacen maratones de revisión de las fotografías digitalizadas de los microfilmes para ingresarlas a los índices automáticos o resultados de búsquedas de FamilySearch. Todos voluntarios, de diversas edades y ocupaciones, ¡cualquiera lee distinto un manuscrito que otro!

5. ¿POR QUÉ? ¿Por qué los mormones hacen esto? Simple: ellos creen en la vida después de la muerte y que existe un estado en que los seres humanos, después de la muerte, esperamos ser salvos y estar en un estado superior máximo. Para lograrlo, hay que ser mormón. Si no eres mormón, debes estar en rangos menores. ¿Qué hace un mormón de estos días al saber que sus abuelos muertos no alcanzaron a ser bautizados mormones o casado mormones? Entonces ellos hacen ese mismo bautizo pero representando a su antepasado muerto. Es el mismo ritual. Y de esa forma, espiritualmente, en el más allá, en el mundo de los espíritus, ese abuelo o antepasado muerto tendrá la oportunidad. Esa es una buena forma de explicarlo.

Estos rituales por muertos se hacen solamente en templos mormones, no en capillas de la religión. Es un tema muy sagrado que se trata con mucha discreción, pero siempre son claros en explicarlo. La imagen acá es del templo de Ciudad de México, tomada por Ricardo 630 y subida a https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Mexico_city_temple_night.jpg bajo licencia CC BY-SA 3.0.

¿Alguna duda? Pregúntela en la sección de contacto de este blog.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 3 de junio de 2016

Artículo en El Mercurio (Chile) y El País (Uruguay)

Por Gonzalo A. Luengo O.

Artículo en El Mercurio.

En mayo de 2016, el diario El Mercurio de Chile y El País de Uruguay recogieron palabras de mi parte sobre cómo se hace una investigación genealógica en el marco de la gran cantidad de recursos digitales que existen y sitios que existen. ¿Qué criterio tener frente a la gran cantidad de información que hay en internet? Los invito a leer ambos artículos:

La tecnología ayuda a reconstruir el pasado familiar, en El Mercurio, Chile: Para leer online, pueden ir a la siguiente dirección: http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2016-05-06&dtB=03-06-2016%200:00:00&PaginaId=8&bodyid=1.

Tecnología para reconstruir el pasado, en El País, Uruguay: para leer online, pueden ir a la siguiente dirección: http://www.elpais.com.uy/domingo/tecnologia-reconstruir-pasado.html.

Artículo en El País de Uruguay. Gracias a mi amigo Enrique Yarza Rovira por enviármelo.



Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 15 de abril de 2016

Nuestros propios registros

Por Gonzalo A. Luengo O.


Muchas personas que trabajamos en genealogía nos pasamos años y años viendo registros de bautismos, nacimientos y matrimonios de muchos antepasados de muchas personas. Pero en un momento me pasó que quise ver qué he dejado yo en registros. Es así como lo primero que hice hace años fue ir a la oficina del Registro Civil de la ciudad de Chillán, donde nací. Nací específicamente en una clínica privada de la ciudad, Clínica Chillán, y al ver mi registro de nacimiento en vivo, pude revisar las partidas de nacimiento adyacentes y descubrir que dos o tres otros niños habían nacido en ese mismo lugar el mismo día. Ahí está la firma de mi papá, que me fue a inscribir. Una de las cosas que más me gusta es que en mi registro de nacimiento aparece mencionado Chincolco, el pueblo de la región chilena de Valparaíso donde la familia paterna de mi mamá ha pasado cuatro siglos y donde pasé todos mis veranos de infancia. Acá pueden ver la partida:

Mi partida de nacimiento

Otros registros que uno deja incluyen el electoral. Debería ir a ver ese, ahora que lo pienso. Lo mismo que mi comprobante de parto, el que no sé si pueda conocer en persona, pero sí puedo obtener una fotocopia. En Chile existe al posibilidad de encargar fotocopias de manera muy fácil y a solo cuatro o cinco dólares (USD) más o menos.

Pero tengo otro registro que me di el lujo de conocer en persona hace un tiempo: mi partida de bautismo. Yo soy católico, como muchos. Me bautizaron el 12 de diciembre de 1987 en Parral, una ciudad completamente extraña para mí. Mis papás y mis padrinos por alguna causa no tomaron muchas charlas (tal vez ninguna) de las necesarias para el sacramento. Y esa fue la causa de ir allá a que me bautizara un diácono más encima: evitar muchos trámites. La facilidad estaba allá porque mi padrino, primo segundo de mi papá, trabajaba en esa ciudad. Ahora que he crecido y me confirmé como católico porque ahora tengo más consciencia de las cosas y libremente me he metido más en la iglesia. Me agrada que me haya bautizado un diácono, ya que simbólicamente me habla de cómo los laicos son los que terminarán dominando la iglesia debido a la baja en vocaciones sacerdotales. Y eso va por mi línea. Pero eso es otra historia. En fin, ¡conocí mi partida de bautismo en persona! Y lo que más me gustó: ver mi nombre en el índice (¡cuántos índices hemos visto los que hacemos genealogía, buscando agujas en pajares!). Acá les dejo fotos de la moderna oficina de la parroquia de Parral, de la parroquia (el día cuando fui estaba cerrado y no pude entrar a ver la pila bautismal):



Mi partida de bautismo y yo - Índice de bautismos donde estoy

 
El libro de bautismos donde estoy - Mi partida de bautismo

 
La oficina de la parroquia (entrada) - La parroquia de Parral

Una de las cosas que implica ser bautizado en Parral, es que tu partida de bautismo nunca será tan importante como la de Pablo Neruda, el poeta chileno ganador del Nobel de Literatura. Su partida de bautismo está cincelada en mármol en la entrada de la parroquia y además una copia ampliada que mide varios metros se encuentra en la municipalidad. Aquí unas fotos:

 
Reproducción de la partida de bautismo de Pablo Neruda a la entrada de la municipalidad de Parral - La partida de Pablo Neruda cincelada en mármol, en la parroquia.

¿Qué esperan para conocer sus propios registros? Espero me cuenten sus experiencias, solo vean la sección de contacto a la derecha en el modo web.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 18 de marzo de 2016

Partidas de bautismo gigantes

Por Gonzalo A. Luengo O.

Hace unos diez años, cuando recién empecé a trabajar en genealogía y me topé con la obra de mayor difusión de investigación de ese tipo en Chile, 'Familias fundadoras de Chile', pude ver en sus páginas la transcripción de la partida de bautismo de don Ambrosio Aldunate Caravajal y sorprenderme con el contenido que tenía. ¿Qué tiene de particular? La partida, contenida en el libro 28 de bautismos de El Sagrario de Santiago, es muy extensa e incluye datos como los cargos que tenían padres del menor recién nacido y se ocupan los apellidos completos, incluso los de sus abuelos, mencionando también a su tío más importante (por lo visto en el texto): el primer Duque de San Carlos. Hoy, años después, me di el gusto de ver en vivo esa partida y la comparto con ustedes, junto con otras igual de extensas que encontré en el mismo libro. Hagan clic para descargar la imagen completa.



Partida de bautismo de Ambrosio Aldunate Carvajal




Partida de bautismo de Nicolás García Huidobro y Martínez de Aldunate




Partida de bautismo de Luis Miguel de Urriola

Gonzalo A. Luengo O.


jueves, 18 de febrero de 2016

Niños en el Archivo Nacional

Por Gonzalo A. Luengo O.

En estos días estuve revisando algo del archivo de Germán Vergara Donoso, diplomático chileno y ministro durante las décadas de 1930 a 1950. Me detuve en el periodo de su paso por España siendo Encargado de Negocios (de él se habla en este libro que leí de Don Mariano Fontecilla, quien tendría ese cargo años después). Dentro de la correspondencia con muchas personas, que incluían ministros, gente de alta sociedad, complejas negociaciones entre ambas naciones... se encontraban con la misma justicia archivística (si es que se puede decir así) la serie de tarjetas y sencillos papeles con mensajes de una sobrina de él. Ver este archivo de cartas fue como volver al tiempo en que sin permiso me metía a revisar papeles de mis padres, porque no es más que eso: cartas, papeles personales, diplomas. La agitada vida de don Germán hizo de este archivo, eso sí, es algo relevante para la historia de naciones. Y eso me parece increíble, la justicia con que se conservaron y enumeraron también esos pequeños papeles con letras de niñez, ¡dibujos de niños! Eso me hace reflexionar en la casi nula, tal vez, presencia de los niños en los archivos públicos. Acá les dejo algunas imágenes. Agradezco su compañía y ayuda en tomar estas fotos a Fernando Errázuriz.



Diploma de Gran Oficial de la Orden de Bocayá

Esquela del Hotel Crillón de Santiago

Revista Ritmo España

Carta desde la cárcel de Torrijos de Fernando Fernández Revuelta

Gonzalo A. Luengo O.

Ver archivos en FamilySearch

Por Gonzalo A. Luengo O.

FamilySearch es sin lugar a dudas la gran iniciativa genealógica a nivel mundial. Su trabajo y la inversión en genelalogía es enorme y realmente valiosa. Una de las joyas que gracias a ellos se tiene, es el acceso íntegro a archivos parroquiales y civiles del mundo entero. ¿Cómo podemos ver las cientos de miles de fotos tomadas a cada página de esos documentos? En este video que logré hacer gracias al Centro de Historia Familiar Estaca Chillán, donde trabajo, mi amigo Luis Soto y don Máximo Beltrán, logrará ver cómo ver todo este contenido. Cualquier duda me pueden preguntar a través de Twitter en @gonzaloluengo o por corre-e a gonzaloanet@yahoo.es.


A través del catálogo, al que se puede acceder directamente en http://www.familysearch.org/catalog, puede tenerse acceso a muchísimos recursos y fuentes.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 12 de febrero de 2016

Los De Filippi de Chile, 2016

Por Gonzalo A. Luengo O.

Con tíos y primos de la familia en Valparaíso en 2016.

En 2005 o algo antes empecé a trabajar en genealogía por dos cosas: una foto que mi abuelita nos mandó de un tatarabuelo. Una foto de 1866. Y segundo, porque quise que, así como yo podía verle la cara a un tatarabuelo, los otros descendientes de él también pudieran verla. Era significativo para mí al venir de familias en que no voy a una biblioteca y encuentro un libro hecho de mi familia. Entonces, mi tío Arquímedes Guillermo De Filippi Madariaga que vive en Inglaterra recibió un CD con esa y muchas otras fotos que hice en especial para eso, porque yo siempre dije que viviendo tan lejos y por tantos años, debía verlo igual. Era un CD interactivo con árbol, genealógico que yo mismo hice. Ese mismo trabajo hizo acercarme en la universidad a una profesora, Nancy Castillo, de quien terminé siendo su ayudante por años en temas de informática educativa, todo por ese trabajo. Ahí partió mi vida en serio, me atrevo a decirlo, en estos episodios. Hace unas semanas esa foto de la que hablaba, me la aceptaron junto al texto que escribí en una popular sección que el diario El Mercurio publica los domingos. Acá pueden verla:


Detalle de El Mercurio de 24 de enero de 2016. En http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=24-01-2016%200:00:00&NewsID=378054&dtB=12-02-2016%200:00:00&BodyID=1&PaginaId=27 se puede ver la página completa.

Esto, a través de algo más de una década, se ha ido materializando en un largo escrito genealógico de todos los descendientes que he encontrado de este tatarabuelo. Busqué en guías de teléfonos, padrones, etc. Y este 2016 daré el paso de terminar el escrito. No sé cómo ni cuando lo publicaré, pero eso ya lo veremos. En http://bit.ly/defilippi pueden ver más información de este proyecto.

Gonzalo A. Luengo O.


Bebés muertos

Por Gonzalo A. Luengo O.

(Bebé en un jarro, de David Tamburo, imagen tomada de https://www.flickr.com/photos/davetamburo/2220246548, bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0)

La semana pasada pude ir a Valparaíso a exponer mi trabajo de más de diez años de investigación de las familias De Filippi de Chile a primos y tíos. Una gran oportunidad que no habría sido posible sin el entusiasmo y preocupación de mi tío Arquímedes De Filippi. Como en toda reunión familiar, aquí se habló de diversos temas de la misma familia. Es entonces cuando una prima, Carolina, recuerda que mi abuela tuvo dos bebés que fallecieron siendo muy pequeños. Efectivamente fue así y yo pude encontrar sus partidas de defunción, tomando nota de los detalles: murieron horas después de nacer. A ambas hermanas (gemelas) de mi madre, las tengo incluidas en un árbol genealógico que hoy cuelga de mi habitación. Pero en fin: bebés muertos, ése es el tema. Un tema que en estos ya más de once o doce años de trabajo en genealogía he ido digiriendo en el análisis de grupos familiares a través de su constitución y de lo que uno va sacando de archivos. La gente que se inicia en genealogía o es algo lejana, se sorprende muchísimo y le llama mucho la atención saber que sus abuelos o padres tuvieron bebés muertos. Al respecto, quiero compartir una reflexión muy personal al respecto en los puntos finales de todo este texto, pasan a través de cuatro piezas de información. Por favor lean:

Primero: algo sobre bebés muertos, es que en la investigación 'Familias fundadoras de Chile', aprendí que cuando un bebé moría, el nombre de él o ella era puesto a un futuro hermano. Dos casos de ejemplo: Mateo de Toro-Zambrano y Ureta, Conde de la Conquista, se llamaba Mateo, pero antes tuvo un hermano que llevó el mismo nombre y que murió antes que naciera el conde.

Mateo de Toro-Zambrano y Ureta, I conde de la Conquista, tuvo un hermano de su mismo nombre que murió antes que él. (Fotografía en el dominio público, tomada de http://en.wikipedia.org/wiki/Mateo_de_Toro_Zambrano,_1st_Count_of_La_Conquista#/media/File:Mateo_de_Toro_y_Zambrano.jpg).

El otro, personal, y primera vez que lo publico. En el maravilloso Archivo Nacional de Chile descubrí cómo la hermana de una antepasada mía, María del Carmen Bolbarán Rondón, de Petorca (muy probablemente de Chincolco, todo en Chile), fue asesinada de un 'balazo' (sic). Acá un extracto de un documento en que mi antepasado Andrés Bolbarán, padre de la niña, manda a su yerno a hacerse cargo de los trámites de juicio en contra del asesino:

Poder de Andrés Bolbarán (aquí el apellido varía a Corbalán) a su yerno Nicolás González. Acá se aprecia la parte en que habla de cómo María del Carmen recibió un balazo.

¿Qué creen que pasó después de muerta María del Carmen Bolbarán? A otra hija le pusieron... María del Carmen. En el Archivo Parroquial de Petorca se encuentra entonces una partida de bautismo donde Andrés vuelve a tener a una Carmen.

Segundo: creo que muchos genealogistas y yo sabemos la cantidad de bebés muertos que hay en cada grupo familiar. Grupo tras grupo, son pocos los que a través de los archivos demuestran que siguen con vida.

Tercero: este fue el caso que me motivó a escribir esta entrada... las hadas de Cottingley. Estoy leyendo un libro que relata la historia de unas primas que dejaron en shock a Gran Bretaña a comienzos de la década de 1920, cuando Arthur Conan Doyle expuso las fotos que ellas tomaron de supuestas hadas y un gnomo en el pueblo donde vivían. Una historia familiar que se tornó compleja y que relata Frances Griffiths en este libro.

'Reflections on the Cottingley fairies' de Frances Griffiths.

Lo que deseo tomar es un pasaje de su relato, en que doña Frances relata cómo su abuela de apellido Curtis tuvo... ¡22 (veintidós) hijos, incluyendo dos parejas de gemelos! Pero finalmente sobrevivieron solo trece.

Cuarto: la XVIII Duquesa de Alba. Doña Cayetana, según había leído hace años atrás cuando me empecé a interesar por la nobiliaria, tuvo seis hijos en total, pero entremedio hubo cinco abortos. Confieso que hay algo que me apena y es que abortó un hijo de Jesús Aguirre. Abortos espontáneos, claro está, naturales. En http://www.caras.cl/sociedad/la-duquesa-de-alba-por-fin-se-reune-con-los-suyos/ pueden encontrar una referencia a estos episodios.

¿A dónde he querido llegar con todo esto? A dos conclusiones que siempre comento, pero que agradecería me rebatieran o dijeran algo más:

Primero, que antes había mucha mortalidad infantil. La profesora Teresa Pereira Larrain, en 'Afectos e intimidades' lo relata en la parte final del libro: sobre todo en tiempos en que la higiene no era mucha o existía una costumbre -que aún no me convenzo existió- de amortajar con vendas el cuerpo de los bebés. Todo eso contribuía a una alta taza de muerte de bebés.

Segundo, y esto es más personal, tengo la idea que antes la propia naturaleza sola se encargaba de regular la población. Ahora los humanos usamos métodos anticonceptivos más eficaces y además hay más organización personal a la hora de tener bebés. Los bebés en muchos casos ya no son una sorpresa, por eso es raro que mueran. ¿Era entonces la naturaleza la que con estas muertes o abortos espontáneos la que regulaba así la población?

Tengo un caso personal para concluir: mi abuela paterna recién había tenido su segundo hijo cuando pasando la cuarentena se embarazó de mi papá. Mi papá nació de forma prematura, a los siete meses, creo yo por lo difícil que era enfrentar dos embarazos seguidos a mi abuela. Tal vez mi papá debió ser el bebé que debía morir. Siempre pienso en eso. Y de esa manera lo admiró, amo y aprecio aún más.

Gonzalo A. Luengo O.


Algo de #RootsTech 2016

Por Gonzalo A. Luengo O.

RootsTech es un evento anual liderado por la iglesia mormona, aunque por completo enfocado en la genealogía, en especial en innovaciones tecnológicas (TICs) al respecto. Este 2016 pude ver por streaming el evento. Como cada año, expositores de maravilla, historias vida tremendas o de una sencillez que podía cautivar muchísimo. Y también hubo como desde hace tiempo, un concurso en que se premiaba la innovación. De todos los concursantes, me detendré en uno en particular: http://www.ancestorcloud.com. El tema es muy simple, necesario y algo que muchos deben haber pensado: una red social exclusivamente de dos funciones: ofrecer y requerir trabajos de genealogía. Se los mostraré paso a paso:

Primero, el sitio da la bienvenida, para lo que es necesario inscribirse.


Estando adentro, pueden verse dos grandes secciones: 'Requests' (pedidos o requerimientos), donde se describen varias solicitudes indicando el precio que se pagará, por ejemplo, por hacer una transcripción o encontrar una partida de matrimonio. Asimismo está la sección 'Helpers' (ayudantes), donde se puede ver el listado de las personas inscritas para ayudar a otros. Todo esto, ¡a distancia!



También existe una sección para ver un mapa, donde se indica todas las partes del mundo donde hay gente conectada.


Ancestorclud sin lugar a dudas es una idea magnífica, útil, aterrizada, concreta, abierta y da libertad. Yo habría vitado por ellos para ganador. Desde ya los invito a hacer crecer esta red.

Gonzalo A. Luengo O.