viernes, 15 de abril de 2016

Nuestros propios registros

Por Gonzalo A. Luengo O.


Muchas personas que trabajamos en genealogía nos pasamos años y años viendo registros de bautismos, nacimientos y matrimonios de muchos antepasados de muchas personas. Pero en un momento me pasó que quise ver qué he dejado yo en registros. Es así como lo primero que hice hace años fue ir a la oficina del Registro Civil de la ciudad de Chillán, donde nací. Nací específicamente en una clínica privada de la ciudad, Clínica Chillán, y al ver mi registro de nacimiento en vivo, pude revisar las partidas de nacimiento adyacentes y descubrir que dos o tres otros niños habían nacido en ese mismo lugar el mismo día. Ahí está la firma de mi papá, que me fue a inscribir. Una de las cosas que más me gusta es que en mi registro de nacimiento aparece mencionado Chincolco, el pueblo de la región chilena de Valparaíso donde la familia paterna de mi mamá ha pasado cuatro siglos y donde pasé todos mis veranos de infancia. Acá pueden ver la partida:

Mi partida de nacimiento

Otros registros que uno deja incluyen el electoral. Debería ir a ver ese, ahora que lo pienso. Lo mismo que mi comprobante de parto, el que no sé si pueda conocer en persona, pero sí puedo obtener una fotocopia. En Chile existe al posibilidad de encargar fotocopias de manera muy fácil y a solo cuatro o cinco dólares (USD) más o menos.

Pero tengo otro registro que me di el lujo de conocer en persona hace un tiempo: mi partida de bautismo. Yo soy católico, como muchos. Me bautizaron el 12 de diciembre de 1987 en Parral, una ciudad completamente extraña para mí. Mis papás y mis padrinos por alguna causa no tomaron muchas charlas (tal vez ninguna) de las necesarias para el sacramento. Y esa fue la causa de ir allá a que me bautizara un diácono más encima: evitar muchos trámites. La facilidad estaba allá porque mi padrino, primo segundo de mi papá, trabajaba en esa ciudad. Ahora que he crecido y me confirmé como católico porque ahora tengo más consciencia de las cosas y libremente me he metido más en la iglesia. Me agrada que me haya bautizado un diácono, ya que simbólicamente me habla de cómo los laicos son los que terminarán dominando la iglesia debido a la baja en vocaciones sacerdotales. Y eso va por mi línea. Pero eso es otra historia. En fin, ¡conocí mi partida de bautismo en persona! Y lo que más me gustó: ver mi nombre en el índice (¡cuántos índices hemos visto los que hacemos genealogía, buscando agujas en pajares!). Acá les dejo fotos de la moderna oficina de la parroquia de Parral, de la parroquia (el día cuando fui estaba cerrado y no pude entrar a ver la pila bautismal):



Mi partida de bautismo y yo - Índice de bautismos donde estoy

 
El libro de bautismos donde estoy - Mi partida de bautismo

 
La oficina de la parroquia (entrada) - La parroquia de Parral

Una de las cosas que implica ser bautizado en Parral, es que tu partida de bautismo nunca será tan importante como la de Pablo Neruda, el poeta chileno ganador del Nobel de Literatura. Su partida de bautismo está cincelada en mármol en la entrada de la parroquia y además una copia ampliada que mide varios metros se encuentra en la municipalidad. Aquí unas fotos:

 
Reproducción de la partida de bautismo de Pablo Neruda a la entrada de la municipalidad de Parral - La partida de Pablo Neruda cincelada en mármol, en la parroquia.

¿Qué esperan para conocer sus propios registros? Espero me cuenten sus experiencias, solo vean la sección de contacto a la derecha en el modo web.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 18 de marzo de 2016

Partidas de bautismo gigantes

Por Gonzalo A. Luengo O.

Hace unos diez años, cuando recién empecé a trabajar en genealogía y me topé con la obra de mayor difusión de investigación de ese tipo en Chile, 'Familias fundadoras de Chile', pude ver en sus páginas la transcripción de la partida de bautismo de don Ambrosio Aldunate Caravajal y sorprenderme con el contenido que tenía. ¿Qué tiene de particular? La partida, contenida en el libro 28 de bautismos de El Sagrario de Santiago, es muy extensa e incluye datos como los cargos que tenían padres del menor recién nacido y se ocupan los apellidos completos, incluso los de sus abuelos, mencionando también a su tío más importante (por lo visto en el texto): el primer Duque de San Carlos. Hoy, años después, me di el gusto de ver en vivo esa partida y la comparto con ustedes, junto con otras igual de extensas que encontré en el mismo libro. Hagan clic para descargar la imagen completa.



Partida de bautismo de Ambrosio Aldunate Carvajal




Partida de bautismo de Nicolás García Huidobro y Martínez de Aldunate




Partida de bautismo de Luis Miguel de Urriola

Gonzalo A. Luengo O.


jueves, 18 de febrero de 2016

Niños en el Archivo Nacional

Por Gonzalo A. Luengo O.

En estos días estuve revisando algo del archivo de Germán Vergara Donoso, diplomático chileno y ministro durante las décadas de 1930 a 1950. Me detuve en el periodo de su paso por España siendo Encargado de Negocios (de él se habla en este libro que leí de Don Mariano Fontecilla, quien tendría ese cargo años después). Dentro de la correspondencia con muchas personas, que incluían ministros, gente de alta sociedad, complejas negociaciones entre ambas naciones... se encontraban con la misma justicia archivística (si es que se puede decir así) la serie de tarjetas y sencillos papeles con mensajes de una sobrina de él. Ver este archivo de cartas fue como volver al tiempo en que sin permiso me metía a revisar papeles de mis padres, porque no es más que eso: cartas, papeles personales, diplomas. La agitada vida de don Germán hizo de este archivo, eso sí, es algo relevante para la historia de naciones. Y eso me parece increíble, la justicia con que se conservaron y enumeraron también esos pequeños papeles con letras de niñez, ¡dibujos de niños! Eso me hace reflexionar en la casi nula, tal vez, presencia de los niños en los archivos públicos. Acá les dejo algunas imágenes. Agradezco su compañía y ayuda en tomar estas fotos a Fernando Errázuriz.



Diploma de Gran Oficial de la Orden de Bocayá

Esquela del Hotel Crillón de Santiago

Revista Ritmo España

Carta desde la cárcel de Torrijos de Fernando Fernández Revuelta

Gonzalo A. Luengo O.

Ver archivos en FamilySearch

Por Gonzalo A. Luengo O.

FamilySearch es sin lugar a dudas la gran iniciativa genealógica a nivel mundial. Su trabajo y la inversión en genelalogía es enorme y realmente valiosa. Una de las joyas que gracias a ellos se tiene, es el acceso íntegro a archivos parroquiales y civiles del mundo entero. ¿Cómo podemos ver las cientos de miles de fotos tomadas a cada página de esos documentos? En este video que logré hacer gracias al Centro de Historia Familiar Estaca Chillán, donde trabajo, mi amigo Luis Soto y don Máximo Beltrán, logrará ver cómo ver todo este contenido. Cualquier duda me pueden preguntar a través de Twitter en @gonzaloluengo o por corre-e a gonzaloanet@yahoo.es.


A través del catálogo, al que se puede acceder directamente en http://www.familysearch.org/catalog, puede tenerse acceso a muchísimos recursos y fuentes.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 12 de febrero de 2016

Los De Filippi de Chile, 2016

Por Gonzalo A. Luengo O.

Con tíos y primos de la familia en Valparaíso en 2016.

En 2005 o algo antes empecé a trabajar en genealogía por dos cosas: una foto que mi abuelita nos mandó de un tatarabuelo. Una foto de 1866. Y segundo, porque quise que, así como yo podía verle la cara a un tatarabuelo, los otros descendientes de él también pudieran verla. Era significativo para mí al venir de familias en que no voy a una biblioteca y encuentro un libro hecho de mi familia. Entonces, mi tío Arquímedes Guillermo De Filippi Madariaga que vive en Inglaterra recibió un CD con esa y muchas otras fotos que hice en especial para eso, porque yo siempre dije que viviendo tan lejos y por tantos años, debía verlo igual. Era un CD interactivo con árbol, genealógico que yo mismo hice. Ese mismo trabajo hizo acercarme en la universidad a una profesora, Nancy Castillo, de quien terminé siendo su ayudante por años en temas de informática educativa, todo por ese trabajo. Ahí partió mi vida en serio, me atrevo a decirlo, en estos episodios. Hace unas semanas esa foto de la que hablaba, me la aceptaron junto al texto que escribí en una popular sección que el diario El Mercurio publica los domingos. Acá pueden verla:


Detalle de El Mercurio de 24 de enero de 2016. En http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=24-01-2016%200:00:00&NewsID=378054&dtB=12-02-2016%200:00:00&BodyID=1&PaginaId=27 se puede ver la página completa.

Esto, a través de algo más de una década, se ha ido materializando en un largo escrito genealógico de todos los descendientes que he encontrado de este tatarabuelo. Busqué en guías de teléfonos, padrones, etc. Y este 2016 daré el paso de terminar el escrito. No sé cómo ni cuando lo publicaré, pero eso ya lo veremos. En http://bit.ly/defilippi pueden ver más información de este proyecto.

Gonzalo A. Luengo O.


Bebés muertos

Por Gonzalo A. Luengo O.

(Bebé en un jarro, de David Tamburo, imagen tomada de https://www.flickr.com/photos/davetamburo/2220246548, bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0)

La semana pasada pude ir a Valparaíso a exponer mi trabajo de más de diez años de investigación de las familias De Filippi de Chile a primos y tíos. Una gran oportunidad que no habría sido posible sin el entusiasmo y preocupación de mi tío Arquímedes De Filippi. Como en toda reunión familiar, aquí se habló de diversos temas de la misma familia. Es entonces cuando una prima, Carolina, recuerda que mi abuela tuvo dos bebés que fallecieron siendo muy pequeños. Efectivamente fue así y yo pude encontrar sus partidas de defunción, tomando nota de los detalles: murieron horas después de nacer. A ambas hermanas (gemelas) de mi madre, las tengo incluidas en un árbol genealógico que hoy cuelga de mi habitación. Pero en fin: bebés muertos, ése es el tema. Un tema que en estos ya más de once o doce años de trabajo en genealogía he ido digiriendo en el análisis de grupos familiares a través de su constitución y de lo que uno va sacando de archivos. La gente que se inicia en genealogía o es algo lejana, se sorprende muchísimo y le llama mucho la atención saber que sus abuelos o padres tuvieron bebés muertos. Al respecto, quiero compartir una reflexión muy personal al respecto en los puntos finales de todo este texto, pasan a través de cuatro piezas de información. Por favor lean:

Primero: algo sobre bebés muertos, es que en la investigación 'Familias fundadoras de Chile', aprendí que cuando un bebé moría, el nombre de él o ella era puesto a un futuro hermano. Dos casos de ejemplo: Mateo de Toro-Zambrano y Ureta, Conde de la Conquista, se llamaba Mateo, pero antes tuvo un hermano que llevó el mismo nombre y que murió antes que naciera el conde.

Mateo de Toro-Zambrano y Ureta, I conde de la Conquista, tuvo un hermano de su mismo nombre que murió antes que él. (Fotografía en el dominio público, tomada de http://en.wikipedia.org/wiki/Mateo_de_Toro_Zambrano,_1st_Count_of_La_Conquista#/media/File:Mateo_de_Toro_y_Zambrano.jpg).

El otro, personal, y primera vez que lo publico. En el maravilloso Archivo Nacional de Chile descubrí cómo la hermana de una antepasada mía, María del Carmen Bolbarán Rondón, de Petorca (muy probablemente de Chincolco, todo en Chile), fue asesinada de un 'balazo' (sic). Acá un extracto de un documento en que mi antepasado Andrés Bolbarán, padre de la niña, manda a su yerno a hacerse cargo de los trámites de juicio en contra del asesino:

Poder de Andrés Bolbarán (aquí el apellido varía a Corbalán) a su yerno Nicolás González. Acá se aprecia la parte en que habla de cómo María del Carmen recibió un balazo.

¿Qué creen que pasó después de muerta María del Carmen Bolbarán? A otra hija le pusieron... María del Carmen. En el Archivo Parroquial de Petorca se encuentra entonces una partida de bautismo donde Andrés vuelve a tener a una Carmen.

Segundo: creo que muchos genealogistas y yo sabemos la cantidad de bebés muertos que hay en cada grupo familiar. Grupo tras grupo, son pocos los que a través de los archivos demuestran que siguen con vida.

Tercero: este fue el caso que me motivó a escribir esta entrada... las hadas de Cottingley. Estoy leyendo un libro que relata la historia de unas primas que dejaron en shock a Gran Bretaña a comienzos de la década de 1920, cuando Arthur Conan Doyle expuso las fotos que ellas tomaron de supuestas hadas y un gnomo en el pueblo donde vivían. Una historia familiar que se tornó compleja y que relata Frances Griffiths en este libro.

'Reflections on the Cottingley fairies' de Frances Griffiths.

Lo que deseo tomar es un pasaje de su relato, en que doña Frances relata cómo su abuela de apellido Curtis tuvo... ¡22 (veintidós) hijos, incluyendo dos parejas de gemelos! Pero finalmente sobrevivieron solo trece.

Cuarto: la XVIII Duquesa de Alba. Doña Cayetana, según había leído hace años atrás cuando me empecé a interesar por la nobiliaria, tuvo seis hijos en total, pero entremedio hubo cinco abortos. Confieso que hay algo que me apena y es que abortó un hijo de Jesús Aguirre. Abortos espontáneos, claro está, naturales. En http://www.caras.cl/sociedad/la-duquesa-de-alba-por-fin-se-reune-con-los-suyos/ pueden encontrar una referencia a estos episodios.

¿A dónde he querido llegar con todo esto? A dos conclusiones que siempre comento, pero que agradecería me rebatieran o dijeran algo más:

Primero, que antes había mucha mortalidad infantil. La profesora Teresa Pereira Larrain, en 'Afectos e intimidades' lo relata en la parte final del libro: sobre todo en tiempos en que la higiene no era mucha o existía una costumbre -que aún no me convenzo existió- de amortajar con vendas el cuerpo de los bebés. Todo eso contribuía a una alta taza de muerte de bebés.

Segundo, y esto es más personal, tengo la idea que antes la propia naturaleza sola se encargaba de regular la población. Ahora los humanos usamos métodos anticonceptivos más eficaces y además hay más organización personal a la hora de tener bebés. Los bebés en muchos casos ya no son una sorpresa, por eso es raro que mueran. ¿Era entonces la naturaleza la que con estas muertes o abortos espontáneos la que regulaba así la población?

Tengo un caso personal para concluir: mi abuela paterna recién había tenido su segundo hijo cuando pasando la cuarentena se embarazó de mi papá. Mi papá nació de forma prematura, a los siete meses, creo yo por lo difícil que era enfrentar dos embarazos seguidos a mi abuela. Tal vez mi papá debió ser el bebé que debía morir. Siempre pienso en eso. Y de esa manera lo admiró, amo y aprecio aún más.

Gonzalo A. Luengo O.


Algo de #RootsTech 2016

Por Gonzalo A. Luengo O.

RootsTech es un evento anual liderado por la iglesia mormona, aunque por completo enfocado en la genealogía, en especial en innovaciones tecnológicas (TICs) al respecto. Este 2016 pude ver por streaming el evento. Como cada año, expositores de maravilla, historias vida tremendas o de una sencillez que podía cautivar muchísimo. Y también hubo como desde hace tiempo, un concurso en que se premiaba la innovación. De todos los concursantes, me detendré en uno en particular: http://www.ancestorcloud.com. El tema es muy simple, necesario y algo que muchos deben haber pensado: una red social exclusivamente de dos funciones: ofrecer y requerir trabajos de genealogía. Se los mostraré paso a paso:

Primero, el sitio da la bienvenida, para lo que es necesario inscribirse.


Estando adentro, pueden verse dos grandes secciones: 'Requests' (pedidos o requerimientos), donde se describen varias solicitudes indicando el precio que se pagará, por ejemplo, por hacer una transcripción o encontrar una partida de matrimonio. Asimismo está la sección 'Helpers' (ayudantes), donde se puede ver el listado de las personas inscritas para ayudar a otros. Todo esto, ¡a distancia!



También existe una sección para ver un mapa, donde se indica todas las partes del mundo donde hay gente conectada.


Ancestorclud sin lugar a dudas es una idea magnífica, útil, aterrizada, concreta, abierta y da libertad. Yo habría vitado por ellos para ganador. Desde ya los invito a hacer crecer esta red.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 5 de febrero de 2016

Participación en la XIX Reunión Americana de Genealogía

Por Gonzalo A. Luengo O.


En octubre de 2015 tuve la oportunidad de participar con una ponencia en la XIX Reunión Amricana de Genealogía. Al respecto, el diario de mi ciudad, La Discusión, hizo una reseña que destacó el aspecto de la endogamia presente en Ñuble, que es donde vivo y de lo que trató mi investigación. A continuación pueden descargar la imagen completa del artículo, haciendo clic en ella:


Pueden ver en esta dirección la investigación: https://www.academia.edu/22186296/Informaciones_matrimoniales_con_impedimentos_de_consanguinidad_recurso_clave_en_la_investigaci%C3%B3n_geneal%C3%B3gica_una_visi%C3%B3n_con_casos_chilenos_espec%C3%ADficos.

El tema de la endogamia en zonas rurales es recurrente y algo normal. Aunque en el caso que estudié gracias a la Parroquia de Bulnes (junto al de la Parroquia de Petorca), es algo especial, puesto que efectivamente más de un cuarto de la población en el siglo XIX se casaba con parientes. Las razones a las que apunta el común de la gente es que era para mantener las propiedades, aunque yo pongo énfasis en algo que me parece más plausible (ya que no todos tenían derechos de propiedad), y es sencillamente una sociedad chata y poco avanzada. Tengo la suerte de poder conversar con personas que se han acercado más a esa época, al ser gente de edad, y sé que era un ambiente machista y muy sacrificado, sin comodidades. Eso llevaba a una burbuja social. Estos casos no solo se dan en Chile. Hace muy poco, una persona que después de años conocí en persona (como lo hago con casi todo el mundo y mis propios amigos, al verlos antes por internet), me recomendó este video algo gracioso, sobre un comediante estadounidense, Johnny Knoxville, que relata cómo un genealogista le hizo saber la cantidad de endogamia que existía en su familia: http://www.youtube.com/watch?v=Ax1BLjHLB5g.

Sobre la reunión en sí, debo decir que las jornadas fueron fantásticas, fue una gran oportunidad que en Chile no se vivía desde hace décadas, en que se juntaron en un mismo instante exponentes de la genealogía del más alto nivel en el mundo hispanoamericano. No puedo negar el gusto que da dialogar en vivo y cara a cara sobre temas de mi interés, que por lo general comparto a través de cartas o internet, acerca de no solo genealogía, sino historia, sociedad y nobiliaria. Por un lado y por otro se podían escuchar datos y experiencias al respecto. Muy enriquecedor realmente, como cualquier reunión de este tipo. Pero, ¿de qué se tratan las Reuniones Americanas de Genealogía? Fue una iniciativa que surgió en 1961 en San Juan de Cuyo, Argentina, para promover el estudio de ciencias sociales y genealógicas. Ya van 19 encuentros por toda América y el próximo será en Colombia. En 2015 estuvo a cargo del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas y se puede obtener más información de él en http://www.genealogia.cl/reunionamericana.htm.

Doña Sonia Meza, de Red de Antepasados y MyHeritage.es, me dejó escribir una reseña de todo lo que fueron esos días de trabajo y compartir, la que pueden leer en http://blog.myheritage.es/2015/11/la-xix-reunion-americana-de-genealogia-en-santiago-de-chile/.

A continuación dejo algunas fotografías que pude tomarme:

En la Iglesia San Francisco.

Dando la ponencia.

Almorzando con varios asistentes en la Biblioteca Nacional.

En Valparaíso.

Gonzalo A. Luengo O.

La familia Larrain en Venezuela

Por Gonzalo A. Luengo O.

Hace unos años, en la revista Numen se publicaba una entrevista al actual Marqués de Torre Casa, quien vive en Venezuela y posee este título del que alguna vez fue consorte la diseñadora Carolina Herrera. El actual marqués es Alejandro Alfonzo-Larrain y Recao y pueden ver la entrevista yendo a http://bit.ly/1PXuSb4. Para cualquier chileno con cierto conocimiento de genealogía, sabe que cualquier Larrain puede ser pariente de otro, por lo que saber de alguien que llevara el apellido en Venezuela era algo realmente interesante de dilucidar. Es así como le escribí al marqués, quien amablemente me aclaró de dónde viene su apellido Larrain enviándome material genealógico. Para mi sorpresa, estos Larrain también son de Navarra, ¡pero son otra familia, homónima! He aquí un pequeño resumen:

Primero, los Larrain de Chile vienen (según se sabe, todos) de Juanes de Larrain, el ancestro más lejano del que se ha podido hallar registro. Caso con Juana de Etchegorena y tuvo al menos cinco hijos. Eran de Aranaz (Arantza en euskera) en el Valle de Baztán. El Padre Gabriel Guarda publicó en 2015 el libro 'Los ochocientos', donde pueden ver información bastante actualizada sobre la familia. Se encuentra en  http://issuu.com/patrimonioweb/docs/los_ochocientos.

Segundo, los Larrain de Venezuela presentes a través de la familia del marqués, también provienen de Navarra, pero de un lugar llamado Zozaya y su antepasado común no es Juanes de Larrain, sino Martín de Larrain y Goricherena. Aquí pueden ver parte de su descendencia más inmediata que me envió el marqués, que termina en el inmigrante llegado a Venezuela:

I. Martín de Larrain Goricherena, natural y vecino de Zozaya (Navarra), dueño de la Casa de Garaichena. Casó en primeras nupcias con María de Francesena con quien tuvo a:
1. Juan Agustín Larrain, nacido en Oieregui en 1683. Fueron sus padrinos Don Miguel de Vicuña, Señor del Palacio de Zozaia; y Juana, dueña de la Casa de Capallanda.
2. Josefa de Larrain, nacida en Oieregui en 1691.

Tras enviudar casó en segundas nupcias el 24 Nov 1692 en la parroquia de Oieregui con Ana María de Azpilicueta, natural de Oieregui. Fueron sus hijos:
3. María Felipa Larrain, nacida en 1693 en Oieregui.
4. Domingo Larrayn, que sigue.

II. Domingo Larrain y Azpilicueta, nació en Oieregui y fue bautizado el 27-VIII-1696 en su parroquia. Casó con Juana María de Larrinaga, natural de Navarte (Navarra). Fueron sus hijos:
  1. Martín Larrain y Larrinaga, que sigue.
  2. María Josefa Larrain y Larrinaga, nacida en 1722 en Oieregui y que casó allí el 6-II-1747 con Juan Bautista de Echenique.
III. Martín Larrain y Larrinaga, nació en Oieregui siendo bautizado el 21 Jul 1720 en su parroquia. Casó el 6-II-1747 en su parroquia con María Josefa Echenique y Barrenechea, de su misma naturaleza. Dueños de la Casa de Juan Peruren. Fueron sus hijos:
  1. Juan Bautista Larrain y Echenique, nacido en 1748 en Oieregui. Mercader, pasó a Indias en 1776, a Perú.
  2. Juan Josef Larrain y Echenique, nacido en 1749 en Oieregui.
  3. María Micaela Larrain y Echenique, nacida en 1752 en Oieregui.
  4. María Josefa Larrain y Echenique, nacida en 1754 en Oieregui.
  5. María Micaela Larrain y Echenique, nacida en 1757 en Oieregui. Fue su padrino en el bautismo Don Juan Miguel de Larrain. Casó allí en 1783 con Juan Martín de Apesteguía, natural del Barrio de Tipular e hijo de Lázaro Apesteguía (n. de Lumbilla) y de Bernarda de Laurreneda (n. del Barrio de Tipular).
  6. Juan Felipe Larrain y Echenique, nacido en 1758 en Oieregui.
  7. María Cruz Larrain y Echenique, nacida en 1760 en Oieregui.
  8. Juan Bautista Larrain y Echenique, nacido en 1762 en Oieregui.
  9. Juan Bernardo Larrain y Echenique, que sigue.
  10. Juan Miguel Larrain y Echenique, nacido en 1771 en Oieregui.
IV. Juan Bernardo Larrain y Echenique, nació el 28 Mar 1767 en Oieregui siendo bautizado el mismo día en su parroquia. Mercader, pasó a Indias en 1790, a La Guaira y Cumaná (Venezuela). Posteriormente pasó a Coro. Falleció en 1846.

El marqués es chozno de Juan Bernardo Larrain y Echenique.

Punto a parte: ¿dónde surgió el apellido compuesto Alfonzo-Larrain? Fue en el padre del actual marqués, Don Alejandro Alfonzo-Larrain (tal como su hijo), hijo de Ana (Anita) Larrain Martínez y Alejandro Néstor Alfonzo Pérez.

¿Dónde estará el vínculo? Creo que sin lugar a dudas ambas familias son consanguíneas, pero hasta el momento es un tema no develado. La calve está en Zozaya y en Arantza, donde se guardan archivos trascendentales, ¡cuánto hay de oculto ahí! Al revisar los datos genealógicos que recibí, la cantidad de apellidos como Barrenechea o Echenique, propiamente parte de la sociedad chilena, también aparecen una y otra vez. Aquí es donde los papeles de informaciones matrimoniales cobrarían gran importancia en caso de posibles endogamias.

Gonzalo A. Luengo O.

viernes, 22 de enero de 2016

Viendo el Fondo Varios del Archivo Nacional

Por Gonzalo A. Luengo O.

Esta semana estuve en Santiago. Fui con mi ahijado y pude compartir con Fernando Errázuriz, que participó de un programa de televisión donde relató su trabajo en genealogía y pudo visitar los orígenes de su familia paterna en Navarra (en https://vimeo.com/108595660 pueden ver un video). Dentro de lo que hicimos, fuimos al Archivo Nacional. Quería ir después de ver esta entrevista que el mismo archivo hizo al miembro de Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas don José Urzúa, los invito a revisarlo:


En esa entrevista se mostraban dos documentos: uno, la carta ejecutoria de hidalguía de Antón de Azoca. El otro: un árbol genealógico del Padre Alonso de Ovalle de la familia Bravo de Lagunas (después Bravo de Saravia y de donde vienen los Marqueses de la Pica). En el video, si se dan cuenta, se ve la ubicación de esos documentos, así que los pedí. La carta de Antón de Azoca debe ser maravillosa, pero estaba solamente en microfichas. Pero el árbol... ¡estaba para verlo en vivo y en directo! Así que nos pusimos guantes y lo pudimos ver. La experiencia fue buena. Fernando anda con su genealogía offline en su teléfono y pudimos ir contrastándola con el árbol del Padre Alonso de Ovalle. Una gran experiencia, porque hablando de los Bravo de Saravia, pasamos a los Bravo de Villalba, de donde yo vengo, y entonces Fernando y yo entendimos que somos parientes consanguíneos, al ver ahí mismo nuestros antepasados en común. Luego, mi ahijado, Luis, preguntó cómo Ovalle hizo las burbujas o círculos del árbol. Y de pronto, Fernando y yo nos dimos cuenta de un detalle que perduró casi cuatrocientos años en ese papel: se notaba en el centro de cada circunferencia, un pequeño orificio o presión de lo que debió ser una especie de compás que usó el padre. Cosas que en vivo uno puede descubrir. Más tarde pude hablar junto a mi ahijado con el Padre Gabriel Guarda y él nos dijo algo que más o menos se sabe y que es revisar con cautela lo que el Padre Ovalle pudo escribir.

Revisar los fondos del Archivo Nacional es primordial. Si no saben cómo hacerlo, los invito a leer una entrada anterior que escribí en http://genesdefamilia.blogspot.cl/2013/02/visita-los-archivos-nacionales-de-chile.html.

Acá pueden ver fotos de la visita y del árbol (las del árbol están en su máxima resolución, pueden hacer clic en ellas para descargarlas así):

Árbol de la familia Bravo de Lagunas del Padre Alonso de Ovalle.

Acercamiento al árbol.

Acercamiento a la firma de Alonso de Ovalle.

Con Fernando sujetando la carpeta donde está.

Con Luis.

Observando el documento.

Gonzalo A. Luengo O.